miércoles, 22 de enero de 2014

40 semanas y 3 días

Eso fue exactamente, lo que tardé en ver la cara a mi pequeño retoño, al que llamamos Valeria.

Recuerdo aquel sábado en el que me hice la prueba de embarazo, 3 días antes de la falta... estaba ansiosa por saber si lo habíamos conseguido ¡A la primera! me hice ese test, uno de esos de alta sensibilidad, que presumen de detectar el positivo hasta 5 días antes de la falta... pues bien, salió negativo. Aunque el padre de la criatura, que no confiaba en esos test baratuelos comprados por internet, afirmaba, que yo ESTABA EMBARAZADA!! yo sufrí en silencio ese negativo... :'(

El día siguiente, fue un domingo sin más, y el lunes... el día X en el que tenía que recibir a la dama de Rojo!  me desperté a las 6 de la mañana, con un hambre voraz, me fui directa al baño, con mi primer pipi matutino, y mientras esperaba el  resultado, me fui directa a hacerme un sandwich... 5 minutos después.... BINGOOOO!! una casi invisible raya roja, se entreveía en ese test, y yo que había empollado mucho mucho del tema, sabía que si había raya por muyyyyy flojita que fuese signifcaba un POSITIVOOOO!!!!


Rápidamente llamé al papá, que ya estaba currando el pobre... casí sin poder encadenar dos palabras seguidas, le informé... Estoy embarazadaaa!!! y seguidamente, me vestí lo más rápido posible y fui a casa de la abuela materna: -Mamá!! qué estoy embarazadaaaa!!! diooosss! era el día más feliz de mi vida!!! no podía creerlo pero si, mi pequeño retoño estaba ya creado y era cuestión de tiempo, de una dulce espera y de que todo fuera bien, el tenerlo en mis brazos y así pasaron... las 40 semanas y 3 días, más emocionantes de mi vida hasta entonces!! 






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